sábado, 15 de octubre de 2016

Carta a una vieja amiga

Hola querida,

La verdad que nunca había pensado que llegaría a este punto en el que tuviera que escribirte para decirte como me siento, como me has tratado y como me cambiaste la vida.

Te conocí cuando tan sólo tenía 20 años ¿lo recuerdas? Han pasado 6 largos años ya desde nuestro primer encuentro. Recuerdo que me dejaste sin respiración la primera vez ¿será posible? yo tan joven, lleno de energía y tu tan experta en lo tuyo. Fue el primer contacto, la primera de las dosis que tomé de ti, mi adicción, mi tortura y mi pasión.

Y nos tuvimos que separar durante unos meses, no era el momento de entregarnos mutuamente. Pero volví a ti, volví a tu tortuosa forma de decirme que me quedara. Bajadas y subidas, así era nuestra relación. Un tira y afloja constante donde ambos no parábamos de pelear, pero solo yo era el perdedor. Siempre acababa mal, siempre me volvía a refugiar en mi mundo para una vez más volver a ti.

Y el tiempo volvió a distanciarnos, para finalmente unirnos y no volver a separarnos nunca más... Hasta ahora.

Querida amiga no se que hacer realmente contigo, han sido 6 largos años donde he aprendido tanto que nunca podré estar lo suficientemente agradecido por todo lo que me has dado. También te tengo que agradecer la cantidad de gente que he conocido gracias a ti y a día de hoy son una parte de mi plasmada en mi piel. Me has dado amigos, enemigos y lo más importante me has dado familia, ese tipo de familia que nunca voy a olvidar.

Pero tengo una pregunta querida ¿qué nos está pasando? Llevamos desde hace un año que no nos entendemos como antes. Algo falla y no se lo que es. ¿Será que se está apagando la llama? ¿El tiempo me está diciendo que cambie de aires finalmente? 

Es un caer constante, un pelear sin sentido, un combate sin árbitro que lidie.
De verdad que no se que hacer. Puede que sea el momento de decirnos adiós finalmente.

Siempre serás mi pasión. 
Siempre te tendré en mi ser.




No hay comentarios:

Publicar un comentario

50/50

La vida es un constante cambio de escenario, el cual por mucho creas que puedes, no tienes ningún control. No somos conscientes de ello hast...