martes, 19 de marzo de 2013

Mi superhéroe

Siento que es en este tipo de días cuando de verdad me atrevo a decirte todo lo que pienso de ti. No creo que te merezcas un día como éste, ni creo que lo merezca el resto. En mi cabeza sólo cabe creer que todos los días son para ustedes, en este caso para ti Manuel Hernandez. Todos los días deberían ser para nuestros padres. Auténticos luchadores.

Las mil cosas que nunca te he dicho, ya sea por orgullo o por no haberme llenado de valor, pero creo que ya es momento de que lo sepas y que quede más que claro.

Los recuerdos que tengo de crío son los mejores. Domingos yendo al aeropuerto, donde me comprabas un cochito para que jugara. Recuerdo mis inicios con la música, donde ahí estabas tú, en tu coche escuchando a los grandes (Van Morrison, Coldplay, Morrisey, U2, entre otros). También recuerdo cuando me enseñaste a montar en bici, ¡lo que nos costó!

Con el paso del tiempo nos hicimos mayores y cambiamos los cochecitos, por noches de copas y conversación. Dónde aprendí los mejores consejos para lo que me ha deparado la vida.

Nunca has dejado de ser mi fuente de inspiración. Todo lo contrario.

Eres lo que quiero llegar a ser. Eres el padre que algún día querría ser.
Eres de los que me levanta para seguir batallando. No te cambiaría por nada.
A pesar de todo tengo claro que no habría llegado hasta aquí sin tu incondicional apoyo. Gracias por todo y brindo por los que nos queda a ambos.

Mi padre, mi superhéroe.

lunes, 18 de marzo de 2013

21

Los años pasan rápidos, fugaces. La gente viene y va como exhalaciones. Gente que viene y con su paso te enseña, te muestra y te deja huella.

Hoy es un día para ello. Para recordar a una de esas personas que han pasado por aquí, y tras seis años, sigue aquí, y no la veo con intención de irse. 

Hablamos de una persona que llegó a mi vida cuando yo tenía 16 años. Llegó en el momento justo, en el instante necesario. Me dio todo sin yo pedirle nada, me enseñó un mundo que desconocía por completo. Me dotó de sentimientos,  me dio vida, en definitiva le dio color y puso banda sonora a mi vida.

No pasa un día en el que no de las gracias por estar en mi camino, por haber apostado por mí cuando muchos no daban nada. Recordar todos esos momentos en los que me decías: "Toca levantarse"- y así se hizo. No hay día en el que agradezca que sigas en el camino... Donde muchos decidieron apearse.

Al igual que agradezco, maldigo. Maldigo a aquel chico adolescente que no supo valorar muchas cosas, que tuvo que crecer para poder ver como hacías lo inimaginable. Maldecir el dolor que infundí, un dolor que nunca debías de sentir. Siempre te pediré perdón por ello.

Todas esas marcas han ido tatuándose en mi piel, formando entre todas ellas un enorme huella. Nunca dejaré de recordarte quién eres, nunca dejaré de apostar por ti. Tu nunca has dejado de hacerlo por mí...

Ya van 6 años y como cada 17 de marzo te me haces un año más viejita, pero a la vez más sabia.

Gracias por todos los momentos que vivimos.
Gracias por los viajes anuales a Alcalá de Henares.
Gracias por ayudarme a levantarme cuando caigo
Gracias por enseñarme algo muy importante, saber querer....

Sin tus lecciones esto no sería lo mismo.

lunes, 4 de marzo de 2013

Reflexión de una noche en Alcalá

Siempre hay un antes y un después de cada acto. Siempre hay consecuencias, un precio que pagar. A veces se trata de un precio bajo, otras veces se trata de un precio relativamente alto, difícil de pagar.

En ocasiones se convierten auténticas torturas y otras en dulces condenas. 

No sabría calificarlo. El saber que lo hecho puede cambiar algo no me deja dormir, no me deja pensar con claridad. Nunca creí que algo que llevara dentro de mí doliera tanto al salir. Ver a lo que puede llevar todo esto me quita el sueño. Puede que haya cosas que deberían permanecer siempre ocultas, por mucho duela, por mucho que lo queramos.

Eso es lo que nos caracteriza, lo que nos forja, lo.que nos hace ser seres únicos.

Seres incapaces de ser egoístas, incapaces de velar por ellos mismos, incapaces de quererse a ellos mismos. Se rigen por la lealtad y el respeto. Capaces de contener las mayores de las tormentas ajenas, pero incapaces de mantener a flote su propia balsa. Da igual la adversidad que se les ponga por delante, sabrán lidiar con ella. 

Seres únicos, extraños que nunca actuarán en beneficio propio. 
Nunca se traicionarían a ellos mismos...



50/50

La vida es un constante cambio de escenario, el cual por mucho creas que puedes, no tienes ningún control. No somos conscientes de ello hast...