domingo, 18 de septiembre de 2011

No siempre sale el sol

Meterte en la cabeza de alguien es como montar en bicicleta. Juegas con sus sentimientos, con sus miedos, con todo...

Puedes volverlos en contra de las personas o a favor de unos intereses. Desde siempre he sido muy bueno en esa faceta, no lo niego, la idea de manipular a las personas me fascinaba y capturaba mi atención por completo.

Mi atención, esa lucecita dentro de mi cabeza que se enciende en los momentos menos esperados, más inoportunos  y dejando ver la clase de persona que he sido... Y que no quiero volver a ser...

He tratado de buscar la redención, el perdón que me libere de esta carga que llevo arrastrando conmigo demasiado tiempo... Pasan días, horas, minutos, segundos y me sigue quemando esta cadena que rodea mi cuello. Me miro en el condenado espejo y no consigo ver algo más allá...

No puedo ni mirar más allá de esta noche, pues aquí mate a mi inocencia y desperté lo peor que llevo dentro...

Al final de la noche, no siempre sale el sol...


1/09/2008

50/50

La vida es un constante cambio de escenario, el cual por mucho creas que puedes, no tienes ningún control. No somos conscientes de ello hast...