Puedes volverlos en contra de las personas o a favor de unos intereses. Desde siempre he sido muy bueno en esa faceta, no lo niego, la idea de manipular a las personas me fascinaba y capturaba mi atención por completo.
Mi atención, esa lucecita dentro de mi cabeza que se enciende en los momentos menos esperados, más inoportunos y dejando ver la clase de persona que he sido... Y que no quiero volver a ser...
He tratado de buscar la redención, el perdón que me libere de esta carga que llevo arrastrando conmigo demasiado tiempo... Pasan días, horas, minutos, segundos y me sigue quemando esta cadena que rodea mi cuello. Me miro en el condenado espejo y no consigo ver algo más allá...
No puedo ni mirar más allá de esta noche, pues aquí mate a mi inocencia y desperté lo peor que llevo dentro...
Al final de la noche, no siempre sale el sol...
1/09/2008